De la hiperpotasemia a la hiponatremia
Dentro de los trastornos más frecuentes, la hiperpotasemia destaca por su peligrosidad cardiovascular, siendo común en pacientes con insuficiencia renal crónica avanzada. Por otro lado, la hiponatremia refleja fallos en la regulación hídrica que pueden estar vinculados a un síndrome nefrótico o incluso a una nefritis intersticial. En estos escenarios, el cuerpo también suele presentar acidosis metabólica, un estado de acidez sanguínea que complica el cuadro clínico y acelera el daño en pacientes con nefropatía diabética o nefropatía hipertensiva.